www.discipulosdejesuscolombia.com
E-mail: elheraldo1@yahoo.com.mx

Ps. FERNANDO ALEXIS JIMENEZ y
Hna. LUCERO JIMENEZ

Coordinadores Generales
CALI - COLOMBIA
Tel: (0572) 433-1844
Cel. (315)511-2250
      (312)773-8612

--- SECCION REFLEXIONES —


¡¡¡Juntos podemos Transformar el Mundo,
Únase a la Visión !!!

Pronto... LEVÁNTATE Y RESPLANDECE
25 y 26 de MAYO

GUAYAQUIL - 2007

 

Pronto... LEVÁNTATE Y RESPLANDECE
18 - 19 y 21 y 22 de JULIO

Huancayo
y
Cerro de Pasco



ES HORA DE EMPRENDER EL CAMBIO

Lo hizo sin pensarlo dos veces. Con su mano derecha arrojó con fuerza platos, vaso y cubiertos que cayeron al piso y se hicieron pedazos, dejando un reguero de fragmentos de losa. Roberto se quedó mirando el fruto de su reacción airada. Su esposa, en la cocina, estaba sorprendida. Esos breves segundos rompieron la tranquilidad del hogar.

-- ¿Te das cuenta por qué razón no deseo seguir viviendo contigo? No son invenciones mías; eres agresivo. Hoy tiras al suelo la comida y mañana, ¿qué harás? Podrías atacarme a mí o en el peor de los casos a nuestros hijos —Estaba desesperada. Las lágrimas rodaban por sus mejillas.

-- Lo hice en un momento de rabia... Perdí la razón, es todo —argumentó Roberto mientras intentaba recoger con la mano el reguero de porcelana.

Ella lo miró con odio. Reflejaba en su rostro las emociones encontradas que la embargaban. Deseaba gritar, salir corriendo, huir de ese infierno en el que se había convertido su relación matrimonial.

Reconocía que todos se lo habían advertido. Roberto era irascible y violento. Sin embargo ella se había fijado la meta de cambiarlo. “ El amor y la comprensión lo llevarán a ser una nueva persona ”, solía repetir. Los resultados eran contrarios a sus previsiones. Él no cambiaba y todo apuntaba a que cada día sería peor.

Roberto y Ana Julia se separaron. Un lunes lluvioso, nublado y frío. Ella no soportó los malos tratos de su marido. Él ahora asiste a una iglesia. Ha cambiado, sin duda, pero sabe que no puede devolver el tiempo. Su esposa no quiere aceptarlo. Él ha decidido proseguir el cambio.

Si hay algo que no podemos cambiar con sólo el sano propósito y las buenas intenciones, es nuestro ser, que se refleja en pensamientos y acciones que ponen de manifiesto qué hay dentro nuestro.

El único que puede operar un cambio en usted y en mi, es Dios cuando le permitimos que trate con todas las áreas. El apóstol Pablo recomendó a los creyentes de Roma: “No os amoldéis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable y lo perfecto”(Romanos 12:2 Cf. Efesios 4:23) .

Cambiar es posible pero no en nuestras fuerzas sino en las del Señor. Sólo de esta manera podremos permitir que nuestra forma de pensar, y por supuesto de actuar, sean modificadas y lleguen a ser conforme Su voluntad. ¡Hoy es el día para cambiar!

¿Le falta algo aún?

Es probable que todavía no haya dado el paso más importante: recibir a Jesucristo como su único y suficiente Salvador. Hoy puede hacerlo. Basta que haga una sencilla oración. Dígale:

“Señor Jesucristo, reconozco que soy pecador. Gracias por perdonar en la cruz todos mis pecados y ofrecerme una nueva oportunidad. Te abro las puertas de mi corazón. Entra en mi ser y haz de mí la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

Si tomó esta decisión, lo felicito. Ahora quedan tres sugerencias que deseo hacerle. La primera, que comience a orar diariamente. Orar es hablar con Dios. La segunda, que lea la Biblia en donde hallará principios dinámicos que le ayudarán en el proceso de crecimiento personal y espiritual. Y la tercera, que comience a congregarse en una iglesia. Allí tendrá comunión con otros hermanos en la fe, lo cual es altamente beneficioso.

© Fernando Alexis Jiménez



RESCATADOS POR JESUCRISTO

Si mirara las fotografías de Jorge Eliécer hace veinte años, no podría reconocerlo. Un ser totalmente transformado. Excesivamente flaco, con marcado deterioro en su rostro y un cabello largo, fruto de meses sin cortárselo.

No trabajaba. Se mantenía en las calles. Recogía desperdicios. Era su forma de sobrevivir. Un día era igual a otro. La única diferencia era la intensidad con la que el sol se levantaba en lo alto, poblado o no por los nubarrones.

Con el paso del tiempo y dado que la gente ya no respondía al llamado a despertar la caridad, comenzó a robar. Al principio lo hacía solo. Luego con la mujer que había escogido como compañera de andanzas. Se convirtió en su medio de sobre vivencia.

Así siguió por mucho tiempo. Nadie daba un peso por él. Hasta su propia familia lo rechazaba. No creían que pudiera salir algo productivo de alguien que se había convertido en un desecho de la sociedad.

En medio de la desesperación que le despertaba encontrarse en esa situación, alguien le recomendó ir a un Centro de Rehabilitación. Y aceptó el consejo…

Rescatado del fondo cenagoso

Jorge Eliécer fue rescatado del fondo cenagoso. Estaba hundido en la más profunda desesperación, y de allí lo rescató el amado Señor Jesucristo. Lo hizo cuando nadie creía que de él podría emerger alguien sumamente valioso y útil para la sociedad.

En su vida se materializó el texto bíblico en el cual leemos de Jesús que “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que seamos justicia de Dios en él”(2 Corintios 5:21) .

Es probable que usted lea hoy este texto y se vea reflejado en Jorge Eliécer o quizá, que conozca a alguien que atraviesa por una situación similar. Sepa que hay esperanza. Está en Jesucristo. Él puede obrar transformación en todo ser humano. En su vida será una realidad y en la de todo aquél que lo necesite…

© Fernando Alexis Jiménez



¿ENFRENTA DEPENDENCIA AFECTIVA DE SU PAREJA?

Fernando Alexis Jiménez

El mayor contraste en la vida de Jesús y Margarita, además de lo ostentosa que fue su ceremonia matrimonial, fue el escándalo que desataron tres meses después cuando anunciaron su decisión de separarse.

Nadie podía creerlo. Estaban sorprendidos. No sabían qué razones habían desencadenado tal situación…

Generalmente y como coinciden en asegurarlo sicólogos y consejeros familiares, la inmadurez de los contrayentes desemboca en una relación traumática. Tal situación se pone en evidencia cuando emocionalmente se sienten vacíos y, además, experimentan baja autoestima.

En tales circunstancias se produce un apego irracional a la pareja, que termina convirtiéndose en una dependencia enfermiza. La mujer es la que tiende a caer en tal situación. Prefieren soportar lo difícil que pueda ser su marido, antes que separarse por la soledad y desestabilización que conlleva.

Esa fragilidad se origina generalmente en la niñez y es el fruto de padres ausentes, negligentes o excesivamente rígidos. A partir de entonces se crean las condiciones para que el niño o la niña se acostumbren a vivir dependiendo, y se concreta este lazo en la edad adulta.

¿Cómo identificar la dependencia?

Hay varios síntomas de dependencia afectiva que vale la pena compartir con todos ustedes.

Quien la experimenta, pierde interés en sí mismo, y la autoestima se cae al piso. Descuida su aspecto personal y el apetito aumente o disminuye dramáticamente.

A nivel laboral o académico, presenta bajo rendimiento; físicamente presenta náuseas y, casi de manera maniática, surge la supuesta necesidad de saber qué está haciendo el cónyuge. También aumentan los niveles de sueño.

Tales personas, al considerar que no reciben adecuada atención, amenazan con hacerse daño y en casos extremos, intentan el suicidio. Paralelamente piensan que nadie les quiere, pero en verdad el problema estriba en la falta de valor y cariño hacia sí mismo (a).

¿Qué hacer frente a la dependencia afectiva?

El primer y más importante paso, es reconocer que se está atravesando por una dependencia afectiva de la pareja. Admitir que ese amor idealizado no existe y que amar no significa sufrir.

En este sentido deben tomar conciencia de que el otro componente de la pareja no es perfecto, que falla y entender que, con el paso de los días, los meses y los años, el amor se transforma, en detrimento si no es alimentado adecuadamente.

Un segundo paso es fortalecer el auto confianza. En la medida en que ocurre, se le brinda libertad a la otra persona. Es así como se construye una relación sobre el respeto propio y el del otro, sin caer en las presiones o chantajes.

Por último, antes que analicemos lo fundamental que es la perspectiva bíblica, hay que dejar de lado el pensamiento que considera que la felicidad, el bienestar y la tranquilidad depende de otros.

El panorama bíblico

En la Biblia hallamos un fundamento para asegurar que nuestra relación matrimonial prospere: estriba en someter la unión a Dios. Cuando Él es quien gobierna, las dificultades se superan y no hay obstáculo, por grande que parezca, que se interponga.

El salmista escribió: Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. ”(Salmo 127:1).

Jamás a nadie le enseñaron, por espacio de cinco años que dura una carrera universitaria, cómo llevarse bien en el matrimonio. En términos parroquiales podríamos decir que se aprende sobre la práctica.

Si dependemos de la otra persona, consecuencia de situaciones traumáticas de nuestra niñez, el único que puede ministrar la sanidad interior y ayudarnos a sobreponernos a cualquier situación así, es Dios, nuestro Supremo Hacedor.

N o en nuestras fuerzas, sino en las de Dios

Humanamente no logramos más que agravar las dificultades cuando éstas se presentan en la relación conyugal. Es otro de los fundamentos que aprendemos en las Escrituras: Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores;  Pues que a su amado dará Dios el sueño. ”(Salmo 127: 2).

Lo contrario ocurre si llevamos al Creador cualquier situación que escapa de nuestras manos, tal como lo aprendemos en la Biblia.

El matrimonio fue instituido para compartir dos vidas, con sueños, metas y esperanzas, no para hacernos la vida imposible, ¿no le parece?

Con frecuencia recibo cartas provenientes de todos los países, de hombres y mujeres que me preguntan: “¿Qué hacer para que mi matrimonio funcione?” Y también: “Si mi cónyuge me deja, creo que moriría”.

La respuesta en todos los casos es: busque a Dios en oración y permita que Él sea quien apareje las cargas. No lo haga en sus fuerzas sino en las del Creador.

Probablemente atraviesa por una situación así. Mi respuesta será la misma que he dado a infinidad de personas.

¿Dios gobierna su vida?

Es posible que en su hogar las cosas no funcionen bien porque todavía no tiene a Dios gobernando su existencia. Tal vez se pregunte, ¿qué debo hacer? La respuesta es sencilla: reciba ahora mismo a Jesucristo como Señor y Salvador.

Es muy fácil. Basta que le diga, en oración, allí donde se encuentra ahora: “Señor Jesús, reconozco que he andado en pecado y que he estado muy alejado de ti. Reconozco además, que te necesito en mi vida, en mi hogar, en mi trabajo y en la relación con mis hijos. Te recibo ahora como mi Señor y Salvador. Entra a mi corazón y haz de mi la persona que tú quieres que yo sea. Amén”

Si hizo la oración, permítame felicitarlo. Es el paso más importante que acaba de dar en su vida. Ahora tengo tres sugerencias para usted; la primera, que ore cada día a Dios, llevando a Su presencia los problemas que enfrenta; la segunda, que lea la Biblia. En ella aprenderá principios de victoria para su existencia, y por último, que comience a congregarse en una iglesia.

Si requiere de alguna orientación, no dude en escribirme:

© Fernando Alexis Jiménez



¡Es hora de levantar los muros!

Fue una desilusión. Iba a la iglesia y un pastor, en quien había depositado su confianza, cometió un error fatal. Se separó de su esposa y no habían pasado dos meses antes de que ya tuviera un nuevo compromiso. “ Voy a reorientar mi vida ”, le dijo a varios de sus inmediatos colaboradores. En el colmo de su descaro, pretendía seguir ministrando en el templo.

Ese fue el motivo de su desilusión. Dijo que no regresaría a la congregación. “ Todos son hipócritas ”, juzgó sin dar margen a reconsiderar la situación. Perdió todo contacto con la iglesia, con Dios y con la paz que se derivaba de una fe sólida. “ Sin Dios se vive igual ” se atrevió a decir.

La crisis que se desencadenó en su existencia no es fácil de describir. Con frecuencia experimentaba desánimo. La tranquilidad era esquiva. Ninguna iniciativa que emprendía resultaba exitosa. A un incidente se sumó otro, y otro más, hasta convertirse en un verdadero laberinto.

Sus reacciones agresivas, que consideraba asunto del pasado, regresaron. El día menos esperado arrojó contra un libro contra la pared. Fue la única salida que encontró para desahogar la ira que le carcomía. Cayó en cuenta de su falla cuando varias hojas surcaron el aire y fueron cayendo con lentitud, con una calma que iba más allá de cualquier explicación.

El punto más alto de su crisis se produjo el día que comenzó a concebir la posibilidad de quitarse la vida. Estaba cerca de un ventanal, en el quinto piso del edificio de apartamentos que ocupaba. La superficie adoquinada del primer piso le parecía tentadora. Saltar al vacío no tomaba mucho tiempo. ¡Sus problemas se irían para siempre! Aferrado a una reja metálica mientras miraba en la distancia acariciando la idea, revisó su vida. Se había tornado en un caos.

Esa tarde también decidió algo: recomenzar la tarea. Levantar los muros de su existencia rota. Amistarse nuevamente con Dios. Y lo hizo. No fue fácil, pero con perseverancia lo logró. Leonardo Ramírez Ordóñez asiste hoy a la iglesia. Es un hombre renovado. Sabe que la vida si tiene sentido.

Comience la tarea

Hay una enorme diferencia entre anhelar algo y materializarlo. Entre uno y otro extremo media un puente que se levanta sobre dos bases fundamentales: decisión y perseverancia.

Conozco infinidad de personas que siempre dicen: “ Mañana comienzo una nueva vida ”. Y jamás lo hacen. Siguen inmersos en su crisis sin dar un paso sólido hacia delante.

Nehemías, el legendario héroe de la antigüedad, es un vivo ejemplo de alguien que no solo desea algo sino que, con ayuda de Dios, se propone sacarlo adelante. ¿Se imagina cuánto avanzaría usted si asume la determinación de llevar a la práctica aquellos sueños, metas y esperanzas que por mucho tiempo surcaron sus pensamientos? Sin duda habría llegado muy lejos...

¿Qué hizo Nehemías? El fue quien lideró junto a hombres entusiastas y decididos, la reconstrucción de los muros de Jerusalén. De su vida aprendemos varios principios:

1.- Nehemías no fue insensible a la situación de su pueblo

Tras enterarse de la calamitosa situación que enfrentaban sus compatriotas. “Cuando oí esto me senté y lloré. Durante varios días ayuné y oré así al Dios del cielo: Mírame y ve que de día y de noche oro por el pueblo de Israel. Escucha la oración de quienes se deleitan en darte gloria y honra. Ayúdame cuando le presente al rey mi petición. Haz que su corazón sea propicio a mí” (Nehemías 1:5-11. La Biblia al Día).

Algo sobresaliente en este hombre es que no esperó que otros resolvieran los problemas. Dispuso su corazón a ser parte de la solución y no artífice del conflicto. Evidenció una actitud positiva y alentadora que tanta falta hace en nuestras iglesias.

2.- Nehemías estuvo dispuesto a liderar la campaña

Lo más fácil hoy día es dejar la tarea sobre los hombros de los demás. Nada más cómodo que eludir responsabilidades. Sin embargo Nehemías asumió el liderazgo. Despertó las potencialidades que Dios había colocado en su ser.

En cierta ocasión y cuando el rey a quien servía vio su decaimiento en el estado de ánimo, le preguntó la razón de su tristeza. Fue la oportunidad para que él le explicara la situación difícil de su pueblo, a varios cientos de kilómetros de distancia. Allí, en ese breve diálogo, puso de presente sus condiciones de líder:

“—Bien, ¿qué podemos hacer?—preguntó el rey.—Si agrada a su majestad y si he hallado gracia ante su presencia, envíeme a Judá para reconstruir la ciudad de mis padres”(Nehemías 2:4, 5).

Quien tiene claras sus metas, no duda. Sabe adónde quiere llegar y emprende el camino. Nehemías no titubeó ni un instante al esbozar sus planes. Si usted está convencido de aquello que anhela, no albergará el miedo; por el contrario, dará pasos sólidos.

3.- Nehemías planificó qué hacer, no improvisó

Cuando arribó a Jerusalén, comisionado por el rey, Nehemías no improvisó. Tomó atenta nota de cuál era la situación antes de actuar. Una actitud previsiva que trae buenos resultados. Quien obra sin medir las consecuencias, generalmente enfrenta dificultades.

“Tres días después de mi llegada a Jerusalén me levanté durante la noche y salí llevando conmigo unos pocos hombres. Yo no le había contado a nadie los planes que dios había puesto en mi corazón acerca de Jerusalén. Entonces todavía de noche subí por el arroyo y volví a entrar por la puerta del valle”(Nehemías 2:11-15).

Un buen líder no habla, actúa. Le temo a quienes se ufanan de hacer esto y aquello. En buena parte de los casos, cuando llega la hora de poner en práctica sus pretendidas iniciativas, desisten o simplemente esperan a que otra persona dé el primer paso. Infortunadamente sus planes los tienen únicamente en la imaginación.

4.- Nehemías dijo “Hagamos” no dijo simplemente “Hagan”

La mejor demostración de un líder que motiva, estriba en aquellos que se involucran, que dan el primer paso, que sirven de ejemplo. Nehemías tenía claro ese principio de éxito tal como lo leemos en las Escrituras:

“Los funcionarios de la ciudad no sabían que yo había estado afuera, ni por qué, porque a nadie le había hablado de mis planes, ni a los jefes políticos ni a los jefes religiosos, ni a los que habían estado haciendo el trabajo.—Ustedes conocen bien el estado calamitoso de nuestra ciudad—les dije--. Está en ruinas y las puertas están quemadas. ¡Vamos! Reedifiquemos los muros de Jerusalén y quitemos de nosotros este oprobio”(Nehemías 2:16, 17).

Usted tiene la visión, sea en el plano eclesial, secular o familiar. Compártala. Contagie a otras personas de su motivación. Obviamente no debe sorprenderse si hay quienes no se identifican con sus propuestas. Pero, si tomado de la mano del Señor Jesucristo, le toca emprender la tarea solo, no lo piense dos veces: hágalo...

“Entonces les hablé del deseo que Dios había puesto en mi corazón y de la conversación que había tenido con el rey para presentarle mi plan, plan que él había aceptado. Ellos respondieron inmediatamente:--Bien. Vamos y construyamos la muralla”(Nehemías 2:18).

5.- Nehemías no se detuvo ante los obstáculos

Las dificultades es apenas previsible que aparezcan cuando hemos emprendido una tarea que otros desecharon, eludieron o simplemente tuvieron pereza de emprender. Eso ocurrió a Nehemías y sus acompañantes. Sin embargo no se dieron por vencidos.

“Y comenzaron a trabajar. Oero cuando Sanbalat el horonita, Tobías el funcionario amonita y Gesem el árabe se enteraron de nuestro plan, se burlaron y dijeron:--¿Qué es lo que están haciendo?¿Se están rebelando acaso contra el rey? Pero yo les contesté:--El Dios del cielo nos ayudará, y nosotros, sus siervos, reedificaremos los muros. Pero ustedes no tendránparte en este asunto.”(Nehemías 2:19, 20).

No permita que los obstáculos roben sus sueños, metas y esperanzas. Sométalos a Dios. Deposite su confianza en Él. Sin duda podrá salir airoso. Recuerde que usted nació para vencer y que, con ayuda del Señor Jesucristo, hoy es el día de emprender la edificación de los muros...

Fernando Alexis Jiménez


CONTACTOS INTERNACIONALES

Hola queridos amigos:

Los bendecimos como siempre desde lo más íntimo de nuestro corazón. Gracias a todos los hermanos que nos hacen llegar palabras de aliento, edificación y amor para que sigamos adelante con el plan y la visión que Dios a puesto en nuestras vidas. Que Dios los bendiga a todos en gran abundancia y amor. Sinceramente
                                                                  
Misioneros Jorge & Mitzi Vaca


Cualquier Petición  o información, por favor, contáctese a:
Discipulos De Jesus 




Misionero Jorge Vaca

discipulosjesus@hotmail.com

Pastora Mitzi Vaca

Ms. Luis A. Zavaleta
luiszavaletaministry@hotmail.com

Ing.  Luis A. Zavaleta Santa Maria
Copyright © 2006 Luis Zavaleta Ministry.   Reservados todos los derechos.
E-mail: luiszavaletaministry@hotmail.com - luiszavaleta@ministro.org
Revisado el: 25 de Febrero del 2006